#8M: ‘Mujeres que Construyen’…Entrevista a Elvira Iglesias Roldán, Directora Financiera/Administración
En el marco del Día de la Mujer, nos hemos sentado con tres compañeras que están marcando la diferencia en el sector de la construcción. Hoy, conocemos la trayectoria de Elvira Iglesias, Directora Financiera/Administración y socia de Grupo Fonsán. A lo largo de su carrera, Elvira ha liderado con éxito el camino hacia la dirección, superando los retos del sector y fomentando la igualdad y el talento femenino dentro de su equipo.
Elvira nos habla de los desafíos que ha enfrentado como mujer en un sector históricamente masculinizado, así como de las oportunidades que ha encontrado para impulsar el liderazgo femenino. Además, nos comparte qué mujeres han sido sus referentes a lo largo de su carrera y el mensaje que tiene para las futuras generaciones de mujeres que aspiran a liderar en el sector de la construcción.
¿Cómo ha sido tu evolución profesional hasta convertirte en Directora Financiera/Administración y socia/accionista de Grupo Fonsán?
Mi trayectoria profesional en Grupo Fonsán ha sido progresiva y ascendente desde que me uní a principios de 2014. Casi toda mi carrera la he desarrollado en el sector de la construcción, con poca rotación, pero fue en Fonsán donde, tras superar un proceso de selección, me incorporé al Departamento de Administración.
En aquel entonces, asumí las tareas propias del área administrativa, pero también enfrenté nuevos retos, como las licitaciones públicas. Fonsán, siendo una empresa más pequeña en aquel momento, me brindó la oportunidad que siempre había deseado: trabajar directamente bajo la supervisión de un jefe que valoraba mi esfuerzo. A medida que demostraba mis capacidades, fui recibiendo más tareas y responsabilidades, lo que me permitió crecer dentro de la organización.
Mi evolución ha sido orgánica y basada en el trabajo constante, el aprendizaje continuo y la asunción de nuevos desafíos. En Grupo Fonsán he hecho de todo, y me encanta, porque siempre hay un nuevo reto por afrontar y resolver.
Desde mis inicios, vi el enorme potencial de Fonsán para convertirse en lo que hoy es Grupo Fonsán. Gracias a un equipo comprometido y leal, a un líder como Eusebio Cano, con un objetivo claro, y a un empresario como Fernando Torres, que sienta bases firmes y nos permite proponer y actuar desde la confianza, hemos recorrido juntos un camino lleno de retos, logros y aprendizajes.
Actualmente, lidero un equipo excepcional dentro del Departamento Financiero/Administración, a quienes agradezco su esfuerzo y dedicación para sacar adelante cada proyecto.
La entrada como socia/accionista no fue algo planeado desde el principio, sino una consecuencia natural de nuestro compromiso. En las reuniones de consejo, hablábamos del futuro de la empresa y de nosotros mismos. Fernando, estando en una etapa vital distinta a la nuestra, recogió el testigo de nuestras inquietudes y, tras varios debates, concretamos nuestra entrada como socios. Fue un paso importante, fruto de la confianza mutua y la visión compartida.
Desde tu posición, ¿cómo trabajas para fomentar la igualdad y el talento femenino dentro del equipo?
Desde mi posición en Grupo Fonsán, fomentamos el talento, las habilidades y la actitud, sin distinción de género. En cada proceso de selección, promoción interna o revisión salarial, lo único que valoramos es el mérito y la capacidad de cada persona. A pesar de estar en un sector tradicionalmente masculinizado, contamos con mujeres tanto en obra como en oficina, y en muchos departamentos, ellas incluso superan en número a los hombres.
Nunca nos hemos planteado la igualdad como un objetivo aislado porque siempre ha sido parte natural de nuestra cultura. Las mujeres han tenido un papel clave en todos los niveles de Grupo Fonsán, y estamos orgullosos de ello. Creemos firmemente que el talento no tiene género y trabajamos cada día para consolidar un entorno de trabajo justo e inclusivo.
¿Cuál ha sido el mayor desafío que has enfrentado como mujer líder en un sector históricamente masculinizado?
El mayor reto para mí ha sido el tiempo y el día a día. Cuando empecé en Grupo Fonsán, éramos solo siete personas sacando adelante todas las áreas: licitaciones, impuestos, laboral, financiero… Junto con otra compañera, asumíamos múltiples funciones.
En este camino, me he encontrado con personas a las que no les ha gustado ver a una mujer liderando un departamento financiero/administrativo en un sector dominado por hombres. Pero, a base de trabajo, esfuerzo y constancia, he demostrado que mi posición actual es el resultado de mis capacidades y del reconocimiento de quienes las supieron ver. Nadie me ha regalado nada.
No ha sido fácil posicionarme como líder, y ha sido necesario aplicar mucha psicología para gestionar ciertas situaciones. Agradezco la confianza que siempre han depositado en mí tanto Fernando como Eusebio, porque juntos formamos un equipo sólido basado en el respeto, la comunicación y la determinación. Somos tres partes de un mismo engranaje que nos permite avanzar.
¿Qué mujeres han sido referentes para ti a lo largo de tu carrera?
Mis referentes no son grandes figuras públicas, sino mujeres excepcionales de mi entorno cercano que han marcado mi vida.
El primer referente es mi madre: una mujer fuerte, trabajadora, resiliente y luchadora, cuyo único objetivo ha sido siempre dar amor y apoyo incondicional a quienes más quiere. Nada le pesa ni le cansa cuando se trata de ayudar. Ella me ha transmitido valores sólidos y me ha enseñado a no rendirme nunca.
El segundo referente es mi hija Elvira, que con solo seis años ha demostrado ser una guerrera. Nació con una cardiopatía congénita y, desde el primer momento, me hizo replantear mis prioridades. Me enseñó a relativizar los problemas, a entender que las cargas de trabajo no son más que situaciones a resolver, y que siempre hay una solución, aunque no siempre sea la esperada. Su fuerza y luz me inspiran cada día y me recuerdan que lo importante es afrontar cada reto con una sonrisa.
A ellas les debo gran parte de la persona que soy hoy.
¿Qué mensaje le enviarías a las futuras generaciones de mujeres que aspiran a liderar en el sector de la construcción?
Mi mensaje para las futuras generaciones de mujeres que quieran liderar en el sector de la construcción es claro: trabajad con pasión, esfuerzo y determinación. No hay atajos. Todo lo que se consigue es fruto de la constancia y del compromiso.
Que nunca pierdan la ilusión por lo que hacen. Que cada reto sea una oportunidad de aprender y crecer. Y, sobre todo, que no duden de su valía: el liderazgo no entiende de género, sino de capacidades.
El futuro del sector está cambiando, y estoy segura de que cada vez más mujeres ocuparán posiciones clave, transformando la construcción desde dentro.