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#8M: ‘Mujeres que Construyen’… Entrevista a Sandra Puerto, Oficial de Segunda
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#8M: ‘Mujeres que Construyen’… Entrevista a Sandra Puerto, Oficial de Segunda

Sandra nos comparte su experiencia en un entorno tradicionalmente masculinizado y los retos que ha enfrentado como mujer en la construcción. Nos habla de cómo ha logrado desarrollarse profesionalmente, siempre apoyada por su equipo y por la cultura colaborativa de Grupo Fonsán.

Además, nos ofrece su visión sobre el futuro de las mujeres en la construcción y los consejos que tiene para quienes están comenzando su carrera en este sector.

Una historia de superación, trabajo en equipo e inspiración para futuras generaciones.

¿Cómo comenzaste tu camino en el sector de la construcción y qué te motivó a especializarte en obra?

Hace diez años, jamás habría imaginado que terminaría trabajando en una obra. Siempre pensé que este era «el terreno» de mi marido, algo muy alejado de mi camino. Pero, por esas vueltas que da la vida, surgió la oportunidad de adentrarme en este sector y, para ser sincera, lo hice con más miedo que vergüenza. Al principio, tenía muchas dudas: «¿Seré capaz de hacer este trabajo?», «¿Cómo será estar rodeada solo de hombres?»… un sinfín de pensamientos.

Sin embargo, tuve la suerte de encontrarme con unos compañeros increíbles —algunos ya los conocía— y gracias a ellos di ese primer paso. Hoy, mirando atrás, solo puedo decir que me siento muy contenta de formar parte de este equipo y de este sector.

La obra suele ser un entorno tradicionalmente masculinizado. ¿Qué retos has enfrentado como mujer en este ámbito y cómo los has superado?

El mayor reto, sin duda, ha sido la fuerza física. Por constitución, la mayoría de los hombres tienen más fuerza que nosotras, y en este sector, donde muchos trabajos requieren esfuerzo físico, a veces me ha costado más que a mis compañeros. Pero nunca me he sentido sola: siempre han estado ahí para echarme una mano y, sobre todo, para enseñarme trucos que solo da la experiencia, porque muchos de ellos llevan años en este entorno.

En cuanto a los logros, uno de los más importantes para mí ha sido aprender a manejar maquinaria. Al principio, jamás pensé que sería capaz, lo veía como algo muy lejano, pero poco a poco fui superando ese miedo… y no se me da nada mal, la verdad. Ha sido un reto personal que me ha demostrado de lo que soy capaz.

¿Cómo valoras el apoyo de tus compañeros y el ambiente de trabajo en Grupo Fonsán?

El equipo que tengo en Fonsán es increíble. Desde el primer minuto, todo han sido apoyos, enseñanzas y ayuda, pero también risas y momentos de complicidad.

Entré en este trabajo con la idea de conocer nuevos compañeros, y hoy puedo decir que he encontrado algo más: un grupo de personas que ya considero amigos.

¿Qué consejo le darías a otras mujeres que están considerando un futuro profesional en el mundo de la construcción?

Que no tengan miedo, porque este no es un sector exclusivo de hombres. Somos mucho más capaces de lo que a veces creemos.

Mi experiencia ha sido muy positiva desde el principio, y animo a cualquier mujer que tenga dudas a dar el primer paso. Como en cualquier trabajo, el inicio puede ser un reto, pero no más difícil que cualquier otro cambio en la vida. Es una nueva experiencia, una oportunidad de aprendizaje, y lejos de ser algo negativo, para mí ha sido una evolución tanto profesional como personal. He ganado confianza al verme hacer trabajos que jamás imaginé que podría desarrollar.

¿Qué significa para ti que empresas como Grupo Fonsán destaquen la labor de las mujeres en el sector?

El Día de la Mujer es una jornada de reivindicación, un recordatorio de que estamos aquí, que somos y seguiremos siendo iguales. Que una empresa como Fonsán valore y visibilice el papel de las mujeres debería ser un ejemplo para aquellas que aún dudan de nuestras capacidades.

El verdadero avance llegará cuando ver a una mujer en una obra —como peón, oficial u operaria de maquinaria— deje de ser algo excepcional y se convierta en lo más natural. Cuando el talento no tenga género y no haga falta un día para recordarlo.