Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que nos invita a reflexionar sobre el papel fundamental de las mujeres en ámbitos como la arquitectura, la ingeniería y la construcción.
En Grupo Fonsán creemos firmemente en el talento sin etiquetas, en la cualificación como motor de crecimiento y en la visibilización de referentes que inspiren a las nuevas generaciones. Por eso, hoy compartimos la visión de tres profesionales que forman parte de nuestro equipo: Teresa Moreno, Yaiza Hidalgo y María José Velasco.
A través de cinco preguntas, descubrimos qué las llevó a elegir esta profesión, qué las motiva cada día y qué mensaje lanzan a las niñas y jóvenes que sueñan con construir el futuro.
La elección de estudiar arquitectura o ingeniería no suele ser casual. Detrás hay curiosidad, inquietud por entender cómo funcionan las cosas y el deseo de transformar el entorno. Nuestras compañeras coinciden en algo esencial: la vocación nace de la combinación entre creatividad y lógica. La posibilidad de convertir una idea en una realidad tangible, de diseñar soluciones técnicas que impactan directamente en la sociedad, fue determinante en su decisión. En un sector tradicionalmente masculinizado, dar el paso también implica convicción. Y ellas la tuvieron clara desde el principio.
Cuando les preguntamos qué las impulsa cada día en su trabajo, la respuesta es unánime: el reto técnico y el impacto real de los proyectos. En Grupo Fonsán trabajamos en entornos de alta complejidad —infraestructuras, edificación singular, proyectos colaborativos, industrialización— y eso exige precisión, formación continua y capacidad de adaptación.
La motivación no está solo en ejecutar una obra, sino en hacerlo con rigor, innovación y compromiso. Ver cómo un proyecto avanza desde la planificación hasta su materialización es, sin duda, uno de los mayores estímulos profesionales.
La presencia de mujeres en la ciencia y la ingeniería no es una cuestión simbólica: es una cuestión de futuro. Visibilizar referentes femeninos es fundamental para romper estereotipos y ampliar horizontes. Cuando una niña ve a una ingeniera liderando un proyecto, entiende que ese camino también es posible para ella.
La diversidad aporta nuevas perspectivas, mejora la toma de decisiones y fortalece los equipos. En un sector que evoluciona hacia la industrialización y la innovación tecnológica, contar con talento diverso es una ventaja competitiva.
El mensaje que nuestras compañeras comparten con las niñas y jóvenes es claro:
que no duden de su capacidad. La ciencia y la ingeniería necesitan curiosidad, esfuerzo y pasión, no un género determinado. El camino puede presentar retos, pero también ofrece enormes oportunidades de crecimiento y realización profesional. Atreverse a elegir lo que realmente les apasiona es el primer paso para transformar el mundo.