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“Historias que Construyen”… Santiago González
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“Historias que Construyen”… Santiago González

En Grupo Fonsán, la excelencia técnica nace siempre de las personas que dan vida a cada proyecto. Hoy, dentro de nuestra serie “Historias que Construyen”, conocemos mejor a Santiago González, jefe de obra en la delegación de Galicia, y responsable de dos de los proyectos más singulares que actualmente desarrollamos en el norte:

  • La reparación del viaducto del Río Ulla, en la línea Zamora–A Coruña.
  • La reparación de los puentes Río Negro y La Fomigal, en Luarca (ADIF).

Con más de dos décadas de experiencia, Santiago inició su camino en la construcción atraído por la posibilidad de transformar el territorio a través de soluciones técnicas complejas. A lo largo de su trayectoria, ha participado en obras que le han permitido adquirir una visión integral de todos los procesos, desde la planificación hasta la ejecución más precisa.

Asumir la dirección de dos obras de esta envergadura —cada una con características técnicas exigentes y condicionantes geográficos únicos— ha supuesto para él un desafío, pero también una oportunidad para demostrar la importancia del liderazgo, la coordinación y la anticipación. Santiago destaca que, en proyectos ferroviarios con convivencia de tráfico y trabajos en altura o sobre cauces, la gestión simultánea de equipos, seguridad y plazos requiere una disciplina férrea y una comunicación impecable.

Para él, liderar significa crear cohesión: mantener al equipo motivado en los momentos más complejos y fomentar un ambiente de trabajo donde cada profesional pueda aportar su mejor versión.

Sobre el futuro de la construcción en Galicia, Santiago lo tiene claro: es un territorio lleno de oportunidades, pero también de retos vinculados a la orografía, la climatología y la conservación del patrimonio. Un entorno donde Grupo Fonsán ha construido un camino sólido durante más de una década y donde seguirá acompañado a las instituciones públicas en proyectos de alta complejidad técnica.

Para Santiago, lo que sigue ilusionándole cada día es ver cómo una obra avanza, cómo los equipos crecen juntos y cómo un proyecto se convierte en realidad. Su compromiso, su rigor y su pasión por la ingeniería demuestran que las grandes obras se construyen con técnica, sí, pero también con actitud.